Ooops, la url corresponde a una página inexistente

Desert 404

Error 404

La historia del error 404

404 es un código de estado HTTP. Cada vez que visitás una página web, tu computadora (el ‘cliente’) pide datos al servidor usando el protocolo HTTP, o Hypertext Transfer Protocol. El servidor envia la cabecera HTTP que contiene el código de estado a tu navegador web antes de que la página web sea visible.
Si el código de estado es 200 (OK), la página web se cargará normalmente. En cambio el estado 404 (not found) aparece cuando el usuario intenta acceder a un recurso web a través de un enlace interrumpido o inexistente.

El origen del mensaje de error 404 tiene una historia interesante que nos lleva a los años 80 cuando un grupo de científicos del CERN (Suiza) comenzó a trabajar en un proyecto que hoy en día conocemos como World Wide Web. La base de datos central de la World Wide Web estaba ubicada en la oficina número 404 del cuarto piso de un edificio.

En la oficina 404, dos o tres personas tenian la tarea de ubicar y enviar manualmente en la red los archivos pedidos por otra persona. Pero no todos los pedidos se podían completar; a veces por errores de digitación con el nombre del archivo. Con el pasar del tiempo este tipo de error se estandarizó y fue creado el mensaje “Oficina 404: archivo no encontrado”.

La tecnología eventualmente permitiría que los procesos manuales se automatizaran, pero el mensaje de error fue adoptado como el código de respuesta estándar HTTP quedandose con el número de la oficina. Esta versión se considera por muchos solamente una leyenda; de hecho otras fuentes declaran que ninguna oficina 404 nunca ha existido dentro del CERN…

Oficialmente las cifras del código de estado 404 indican:
4 un error por parte del cliente, 0 un error general de sintaxis, mientras que la último cifra pertenece al grupo 40x que incluye 400 “bad request”, 401 “unauthorized”, 402 “payment required”, 403 “forbidden”, 404 “not found”…

Curiosidad: en los ultimos años la expresión «404» ha tomado su lugar en la jerga británica, palabra usada por referirse a una persona estupida y poco hábil.